De las caderas acolchadas a los sombreros bicornio, la influencia de la moda del siglo XVIII está irrumpiendo con sorprendente fuerza en las colecciones de primavera 2026. Los diseñadores se inspiran en la elaborada vestimenta cortesana de las eras Rococó y Georgiana, reinterpretando corpiños estructurados, siluetas exageradas y adornos ornamentados a través de un prisma contemporáneo. La tendencia refleja una fascinación cultural más amplia por el drama de vestuario histórico y el deseo de ropa que haga una declaración maximalista. Las piezas clave incluyen cinturas encorsetadas, faldas voluminosas y drapeados románticos.