Ariana Grande protagoniza la última campaña de Swarovski como una etérea hada del jardín, envuelta en piezas incrustadas de cristales que desdibujan la línea entre la joyería y el arte ponible. Fotografiada por Mert y Marcus, la campaña se inclina hacia una estética de fantasía que exhibe la maestría técnica de Swarovski y el poder estelar natural de Grande. La colección presenta collares de impacto, aretes de lámpara de araña y cadenas corporales diseñadas para captar la luz con máximo brillo. Esto marca otro capítulo en la apuesta de Swarovski por reposicionarse como una marca de lujo vanguardista.