Bella Hadid habla abiertamente sobre los orígenes profundamente personales de su último perfume Orabella, Jasmine Blues, en una conversación íntima con Vogue. La fragancia se basa en su herencia palestina, con el jazmín como símbolo familiar y cultural de gran significado para la modelo. Hadid describe el proceso creativo como una exploración íntima de la memoria y la identidad a través del olfato.