Científicos descubrieron que las células pueden percibir mucho más allá de las superficies que tocan. Mientras que las células cancerosas individuales exploran unos 10 micrones, los grupos de células epiteliales normales pueden combinar fuerzas para detectar capas a hasta 100 micrones de distancia. Este 'sondeo de profundidad' a larga distancia ayuda a las células a decidir hacia dónde migrar. Entender este mecanismo podría revelar nuevos blancos para detener la metástasis.