La OMS y la OPS felicitan a Chile por convertirse en el primer país de las Américas —y el segundo a nivel mundial— en ser verificado oficialmente como libre de lepra. Chile no ha reportado casos locales desde 1993, manteniendo durante más de 30 años un sistema de vigilancia activo. El logro demuestra que la eliminación de enfermedades tropicales desatendidas es posible con compromiso político sostenido.