La OMS alerta que la escalada bélica en Oriente Medio está tensionando los sistemas de salud de la región, con más de 1.300 muertes en Irán y 570 en Líbano. Se han verificado ataques contra instalaciones sanitarias en ambos países. Más de 700.000 personas han sido desplazadas en Líbano, enfrentando condiciones de hacinamiento que aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas.