Dinamarca ha sido certificada por la Organización Mundial de la Salud como el primer país de la Unión Europea en eliminar la transmisión de VIH y sífilis de madre a hijo, un hito histórico para la salud materna e infantil. Esta certificación reconoce décadas de esfuerzo del sistema de salud danés, que garantiza que al menos el 95 % de las mujeres embarazadas reciban pruebas y tratamiento oportunos, manteniendo las tasas de infección en recién nacidos por debajo de los umbrales establecidos por la OMS. El éxito se basa en una atención prenatal de alta calidad, datos epidemiológicos sólidos y un enfoque de respeto a los derechos humanos. Dinamarca aspira ahora a completar la 'triple eliminación' al agregar la hepatitis B. Este logro es un poderoso ejemplo de que la inversión en salud materna salva vidas y protege a las generaciones futuras.