Investigadores encontraron que la grasa abdominal está más fuertemente vinculada al riesgo de insuficiencia cardíaca que el IMC, incluso en personas con peso normal. La inflamación parece jugar un papel clave. Medir la circunferencia de la cintura podría ofrecer una forma sencilla de detectar riesgo cardiovascular oculto antes que las evaluaciones tradicionales basadas en el peso.