Científicos han descubierto un sorprendente disparador cerebral de la hipertensión, rastreándolo hasta una pequeña región del tronco encefálico que normalmente controla la respiración. Esta área, que se activa durante las exhalaciones forzadas como la tos, la risa o el ejercicio, también parece activar nervios que contraen los vasos sanguíneos, elevando la presión arterial. Cuando los investigadores desactivaron esta región, la presión arterial volvió a la normalidad. El descubrimiento conecta dos funciones aparentemente no relacionadas — el control de la respiración y la regulación de la presión arterial — a través de un circuito compartido en el tronco encefálico. Esto podría abrir nuevas vías terapéuticas para tratar la hipertensión.