Una inmunoterapia contra el cáncer rediseñada está mostrando resultados iniciales sorprendentes tras décadas de decepciones con fármacos similares. Los investigadores diseñaron un anticuerpo agonista CD40 más potente y cambiaron su método de administración: lo inyectan directamente en los tumores en lugar del torrente sanguíneo. En un pequeño ensayo clínico con 12 pacientes con cánceres metastásicos, seis vieron reducirse sus tumores y dos lograron remisión completa. El enfoque activa el sistema inmunitario para atacar el cáncer en todo el cuerpo desde un único punto de inyección.