Desde zapatillas de ballet discretas hasta blazers de botones altos, los looks masculinos en los desfiles femeninos de otoño 2026 trataron sobre la subversión de los códigos masculinos tradicionales. Los diseñadores de París, Milán y Nueva York introdujeron piezas masculinas que tomaron prestado del vocabulario femenino: hombros más suaves, botones decorativos y elecciones de calzado inesperadas que desafían las ideas convencionales sobre cómo deben vestir los hombres.