Un estudio pionero de la cofundadora de Fashion Revolution, Carry Somers, revela que las fibras naturales como el algodón y la lana pueden persistir en el medio ambiente durante más de un siglo, desafiando la suposición generalizada de que natural equivale a biodegradable. La investigación advierte que el giro de la industria de la moda hacia las fibras naturales como solución de sostenibilidad puede ser simplista, ya que las condiciones ambientales, los tratamientos químicos y la mezcla con sintéticos pueden extender drásticamente los plazos de descomposición. Los hallazgos podrían remodelar cómo las marcas comunican sus credenciales de sostenibilidad.