Nuevos datos muestran que la reducción del financiamiento a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) está afectando desproporcionadamente a las instituciones de investigación en estados de tendencia republicana. El análisis revela que muchas de las universidades y centros médicos más dependientes de las subvenciones del NIH se encuentran en estados que votaron por la administración actual. Los recortes amenazan estudios en curso sobre cáncer, Alzheimer, salud rural y enfermedades infecciosas. Los investigadores advierten que perder este apoyo federal podría retrasar décadas de progreso científico.