Un importante ensayo internacional encontró que los suplementos diarios de aceite de pescado redujeron significativamente los eventos cardiovasculares potencialmente mortales en pacientes de diálisis. Las personas que tomaron cuatro gramos de omega-3 al día tuvieron un riesgo un 43% menor de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, muerte cardíaca o amputaciones vasculares, en comparación con el placebo. Los pacientes con enfermedad renal en diálisis experimentan enfermedades cardiovasculares a tasas mucho más altas que la población general y a menudo no toleran los medicamentos cardíacos estándar. Esta investigación sugiere que los suplementos de omega-3 podrían convertirse en una herramienta accesible para proteger a esta población vulnerable.