La 98ª edición de los Premios de la Academia ofreció una de las alfombras rojas más visualmente espectaculares que se recuerdan, con las mayores estrellas de Hollywood desplegando todo su arsenal de moda en el Dolby Theatre. Desde el momento showgirl con plumas de Gucci de Demi Moore hasta el dramático vestido con abertura de Renate Reinsve, la noche exhibió una notable variedad de elecciones de estilo. Los blancos nupciales, el color audaz y las texturas de plumas emergieron como las tendencias dominantes de la noche, señalando un nuevo capítulo en la moda de los Oscars. Emma Stone deslumbró en Louis Vuitton, mientras que Sarah Pidgeon canalizó a Carolyn Bessette Kennedy en Calvin Klein a medida. La alfombra roja confirmó que el glamour de Hollywood está vivo, es audaz y más vanguardista que nunca.