Los medicamentos GLP-1 como la semaglutida (Ozempic) podrían ofrecer beneficios inesperados para la salud mental junto con la pérdida de peso. Un gran estudio encontró reducciones significativas en depresión, ansiedad y visitas hospitalarias por motivos psiquiátricos entre los usuarios. Incluso los trastornos por uso de sustancias fueron significativamente menores durante el tratamiento. Los investigadores sospechan que tanto las mejoras en el estilo de vida como los efectos directos sobre el cerebro podrían estar en juego. Los hallazgos se suman a la creciente evidencia de que estos fármacos afectan los circuitos cerebrales del ánimo y la recompensa más allá de la supresión del apetito.