Un gran estudio del mundo real con casi 8.000 pacientes encontró que la mayoría de las personas que dejan las inyecciones para bajar de peso como Ozempic o Mounjaro logran mantener el peso o incluso seguir perdiendo al reiniciar el tratamiento, cambiar de medicamento o adoptar cambios de estilo de vida. Mientras que ensayos clínicos anteriores sugerían un rápido rebote de peso tras la suspensión, esta nueva evidencia presenta un panorama más esperanzador. Los hallazgos desafían la narrativa predominante del rebote inevitable.