Investigadores que estudiaron más de 8.400 colonoscopias descubrieron que tener tanto adenomas como pólipos aserrados en el intestino puede aumentar el riesgo de cambios precancerosos graves hasta cinco veces. Estos dos tipos de pólipos pueden representar vías de cáncer separadas que pueden ocurrir simultáneamente, lo que hace que la combinación sea especialmente peligrosa. Casi la mitad de los pacientes con pólipos aserrados también tenían adenomas, lo que hace que esta combinación de alto riesgo sea más común de lo esperado. Los resultados subrayan la importancia crítica de la detección precoz y el seguimiento regular mediante colonoscopia para personas con cualquier tipo de pólipo. Los pacientes con esta presentación dual deben someterse a programas de vigilancia más intensivos. Los hallazgos podrían reformar las guías actuales de detección del cáncer colorrectal en todo el mundo.