Dos de los grupos más poderosos de la industria de la belleza — el conglomerado español Puig y el gigante americano Estée Lauder — estarían en conversaciones sobre una posible fusión que podría reconfigurar el panorama mundial de la belleza. La entidad combinada uniría el portafolio de Puig, incluyendo Tom Ford Beauty y Charlotte Tilbury, con el vasto catálogo de marcas de Estée Lauder. Los analistas advierten que, aunque las fortalezas son complementarias, fusionar dos culturas corporativas de esta escala presenta desafíos enormes.