En Massachusetts, los casos de sepsis se han más que triplicado desde 2010. Algunos expertos culpan al creciente uso de herramientas de IA para codificación y facturación médica en hospitales, que podría estar inflando los diagnósticos en lugar de reflejar un verdadero aumento de la enfermedad. El debate destaca preocupaciones sobre cómo los sistemas de facturación basados en IA podrían distorsionar los datos sanitarios y potencialmente llevar a tratamientos innecesarios o costos inflados.