Aunque las muertes por sobredosis de drogas en EE.UU. han bajado de un máximo de 110.000 en 2023 a unas 72.000 proyectadas para 2025, un investigador de adicciones de la Universidad de Stanford advierte que esta cifra, superior a todas las bajas de combate estadounidenses en Vietnam sumadas, no debe aceptarse como la nueva normalidad. La disminución refleja avances en reducción de daños y acceso al tratamiento, pero siguen existiendo brechas críticas. Se necesita una inversión continua en medicina de adicciones, tratamientos accesibles y reducción del estigma para seguir reduciendo las cifras, en lugar de celebrar un número que sigue siendo catastrófico.