Investigadores han descubierto un papel sorprendente de las tanocitos, células cerebrales poco conocidas, que parecen ayudar a eliminar la proteína tau tóxica del cerebro transportándola desde el líquido cefalorraquídeo hacia el torrente sanguíneo. La acumulación de tau es una característica clave del Alzheimer, y cuando los tanocitos se dañan o dejan de funcionar correctamente, la proteína se acumula en el cerebro. El descubrimiento abre una nueva vía terapéutica potencial: actuar sobre la función de los tanocitos para apoyar los mecanismos naturales de limpieza del cerebro antes de que aparezcan los síntomas.