Un sorprendente estudio revela que bloquear una enzima supuestamente protectora, la Caspasa-2, podría resultar contraproducente: aumenta el riesgo de daño hepático crónico y cáncer con el tiempo. Los investigadores encontraron que sin esta enzima, las células hepáticas crecen anormalmente y acumulan daño genético, llevando a inflamación, fibrosis y eventualmente tumores, especialmente con la edad. Mientras que inhibir la Caspasa-2 puede ofrecer beneficios a corto plazo como reducir el hígado graso, las consecuencias a largo plazo parecen peligrosas. Los hallazgos subrayan la importancia de comprender los efectos no deseados antes de lanzar tratamientos al mercado.