Las nuevas directrices provisionales de la FDA sugieren que los vaporizadores en sabores como café, menta y canela podrían tener una vía hacia la autorización, lo que alarma a expertos de salud pública y activistas antitabaco. Los críticos temen que esto pueda revertir el progreso significativo logrado en la reducción de las tasas de vapeo entre jóvenes en los últimos años. La guía surge en medio de un debate continuo sobre si los cigarrillos electrónicos aromatizados ayudan a los adultos a dejar de fumar o principalmente atraen a jóvenes a la adicción a la nicotina. Los grupos antitabaco advierten que autorizar más sabores podría exponer a los adolescentes a aditivos tóxicos y aumentar la dependencia a la nicotina entre los jóvenes. La FDA mantiene que la política tiene como objetivo ayudar a los adultos a cambiar de cigarrillos combustibles, minimizando el acceso de los jóvenes. Los investigadores de salud pública piden mayores salvaguardas y evidencia más rigurosa antes de que se otorgue cualquier autorización de vaporizador con sabores.